El país que creó en 1911 una estructura estatal para democratizar el acceso al deporte —las plazas, la educación física, el territorio— empezó esta década a financiar el alto rendimiento con partidas anuales y sumó políticas de descentralización, género e inclusión. Con Los Ángeles 2028 y el centenario del Mundial en el horizonte, la pregunta ya no es cuánto invierte, sino qué sistema deportivo quiere construir.