mié · 22 de julio de 2026 · Buenos Aires
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Francia banca casi todo su deporte y la caja se achica/

Francia armó una agencia deportiva con la mesa llena —Estado, federaciones, municipios y empresas—, pero la billetera la sostiene casi por completo el propio Estado. Su…

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Por Eze Juaristi
· 22 Jul 2026 · 11 min de lectura

Francia armó una agencia deportiva con la mesa llena —Estado, federaciones, municipios y empresas—, pero la billetera la sostiene casi por completo el propio Estado. Su plata sale de dos canillas: impuestos afectados que dependen del mercado de la TV del fútbol, y una dotación directa del presupuesto nacional que este año vuelve a caer. Entender cómo se arma ese presupuesto —y por qué se está achicando— dice más sobre las prioridades de un país que cualquier discurso. Y deja para la Argentina una pregunta conocida.

La Agencia Nacional del Deporte (ANS) nació por la ley del 1° de agosto de 2019 para unificar en un solo organismo lo que antes hacían el Centro Nacional para el Desarrollo del Deporte (CNDS) y la dirección de alto rendimiento del Ministerio de Deportes. Su forma jurídica es un Grupo de Interés Público (GIP) de 50 miembros: Estado, movimiento deportivo federado (CNOSF, CPSF), asociaciones de gobiernos locales y actores económicos y sociales.

El detalle que suele pasarse por alto es decisivo: aunque el GIP sienta a todos en la mesa, su convención constitutiva establece que solo el Estado aporta fondos. Gobernanza compartida, billetera única. La ministra de Deportes, Marina Ferrari —en el cargo desde octubre de 2025—, lo dijo sin vueltas: la ANS es «el brazo armado» del Estado deportivo, la herramienta para sostener la ambición de Francia de quedar entre las cinco primeras potencias olímpicas. Preside la Agencia Marie-Amélie Le Fur, atleta paralímpica multimedallista, que en noviembre de 2025 fue a alertar al Senado por la situación financiera del organismo.

Qué cambió con la ANS/

Dimensión Antes (CNDS) Ahora (ANS, desde 2019)
Gobierno del organismo Agencia estatal, decisiones centralizadas en el ministerio. GIP de 50 miembros, pero solo el Estado pone dinero.
Alcance Solo desarrollo de la práctica masiva y equipamiento. Práctica masiva + alto rendimiento en un mismo organismo.
Fuentes de financiamiento Impuestos afectados administrados por el CNDS. Dotación directa del programa 219 + impuestos afectados + mecenazgo marginal.
Recursos 2026 (sin mecenazgo) 396,3 M€, 57,1 M€ más que en 2025, por una suba del techo impositivo, no del financiamiento de base.

Fuente: Loi du 1er août 2019, sports.gouv.fr, Sénat (rapport PLF 2026).

De dónde sale cada euro/

Para 2026, los recursos de la Agencia —sin contar el mecenazgo— suman 396,3 millones de euros. Esa cifra se arma con dos grandes canillas de dinero público, más un chorrito privado casi simbólico. Conviene desarmar la caja para ver quién sostiene realmente el deporte francés.

Componente Monto 2026 Qué es
Impuestos afectados 237,1 M€ (~60%) Gravamen a las apuestas deportivas online (techo 180,4 M€) + la “tasa Buffet” sobre derechos de TV (techo 59,7 M€).
Dotación estatal directa (programa 219) 156,1 M€ en CP (~40%) Subvención del presupuesto del Estado; cae 3,1 M€ frente a los 159,2 M€ de 2025.
Mecenazgo 5,3 M€ La única fuente no estatal, y es marginal: apenas el 1% del total.
Total recursos 396,3 M€ +57,1 M€ vs 2025 (339,2 M€), por la suba del techo de impuestos afectados.

Fuente: Sénat, rapport PLF 2026 (l25-139-330).

La foto tiene truco. La suba de 57 millones no significa más deporte: se explica por un techo impositivo más alto que el propio Senado empujó, mientras la dotación directa del Estado cae y las autorizaciones de compromiso —la capacidad de comprometer gasto a futuro— se desploman. Es un presupuesto que crece en el papel del año que viene y se achica en la promesa de los años siguientes.

La tasa Buffet: el eslabón frágil/

De todas las fuentes, la más inestable es la “tasa Buffet”, un gravamen del 5% creado en 2000 —lleva el nombre de la entonces ministra Marie-George Buffet— sobre la venta de derechos de televisación deportiva, pensado para que “el deporte profesional financie al amateur”. Casi el 70% de lo que recauda proviene de los derechos de TV del fútbol, lo que la vuelve rehén de un solo mercado.

El problema es que ese mercado no para de temblar. Cada vez que el fútbol francés vende peor sus derechos, la caja del deporte de base lo siente. El techo del impuesto se muestra estable, pero el rendimiento real viene por debajo desde hace años.

Año Qué pasó Rendimiento real
2020-2021 Quiebra de Mediapro, distribuidor de derechos de Ligue 1. 41,75 M€: 25 M€ por debajo de lo proyectado; el Estado compensó 19,8 M€ en 2021 y 14,7 M€ en 2022.
2023 El Estado deja de compensar la brecha; baja el techo y traslada el delta a la dotación directa. Pérdida absorbida por el presupuesto del Estado, sin garantía plena.
2024 Techo fijado en 59,665 M€, no alcanzado. 47,1 M€ reales (Corte de Cuentas): unos 12,5 M€ menos que el techo.
2025-2026 La Ligue 1 lanza “Ligue 1+” y autotransmite 8 de 9 partidos por fecha desde agosto de 2026. Ni el Gobierno pudo confirmarle al Parlamento si la tasa sigue siendo legalmente aplicable.

Fuente: Sénat, rapports PLF 2023/2025/2026; Cour des comptes; Assemblée nationale (question 10476).

Hay una tercera fuente que ya desapareció: hasta 2024, la Agencia percibía además un gravamen sobre los juegos de la lotería estatal (FDJ), que le fue retirado en 2025. El sistema, entonces, depende cada vez de menos canillas, justo cuando la principal entra en zona de riesgo legal.

El recorte: qué se achica y cuánto/

La otra canilla —el dinero que el Estado pone directo desde su presupuesto— es la que mejor muestra el cambio de prioridades. El programa 219 “Deporte”, que financia a la Agencia, cae a 554 millones de euros en créditos de pago (-6,5%) y a 568 millones en autorizaciones de compromiso (-18,2%) respecto de 2025. La gran sacrificada es la práctica masiva.

259 170 M€
Caída de las autorizaciones de compromiso de la ANS entre 2025 y 2026: una reducción de base de 108,6 millones de euros por el cierre del plan “Génération 2024 – 5.000 equipamientos”. En créditos de pago, la subvención del Estado baja de 159,2 a 156,1 M€. La única línea que sube es el alto rendimiento: +20 M€ en compromisos, +6 M€ en pagos.

El dato político más filoso está en cómo se reparte el ajuste. La acción “deporte para la mayor cantidad de gente” pierde 51 millones de euros en créditos de pago (-25%) y pasa de representar el 43% del presupuesto del programa en 2024 a apenas el 25% en 2026. Medido desde el fin de París 2024, el gasto en deporte de base cayó un 58% —unos 203 millones de euros menos—. En paralelo, el proyecto de presupuesto 2026 elimina 26 cargos técnicos deportivos (CTS) puestos junto a las federaciones.

Traducido: el “legado” de deporte para todos que prometían los Juegos de París se recorta, mientras se blinda la línea de alto rendimiento y de medallas. En un país que acaba de organizar los Juegos, la caja elige la vidriera olímpica antes que la cancha del barrio.

El ángulo olímpico: de París 2024 a 2030/

El programa presupuestario específico de París 2024 se apaga: sus créditos de pago cayeron de 295 millones en 2022-2023 —el pico de preparación— a 48 millones en 2025, y este año desaparece. En su lugar, el Estado abrió en 2025 un programa “Juegos de Invierno 2030” con apenas 20 millones en compromisos y 9,2 millones en pagos: la semilla presupuestaria de los Alpes 2030.

Conviene no confundir cajas. El presupuesto ordinario del deporte, el que gestiona la ANS y viene en baja, es una cosa; el aparato de los Juegos de Invierno corre por cuerdas propias —el Comité de Organización aprobó un presupuesto de 2.132 millones de euros, con cerca del 75% de recursos privados—. La discusión de fondo, la que ordena esta nota, no es cuánto cuestan unos Juegos puntuales, sino con qué arquitectura estable financia Francia su deporte los otros tres años y medio de cada ciclo.

El deporte que baja a la sociedad/

Con la canilla de base más flaca, los programas de alcance masivo quedan expuestos: “J’apprends à nager” y “Aisance aquatique” contra el ahogamiento infantil, “Savoir rouler à vélo” para movilidad activa, y líneas para mujeres, personas mayores, personas con discapacidad y barrios prioritarios. El plan insignia de infraestructura, “Génération 2024”, cerró de forma anticipada en 2026: alcanzó la cantidad de equipamientos prometida, pero con recursos “netamente inferiores a la ambición inicial”, según el Senado.

Entre 2019 y 2026, el Estado movilizó más de 1.000 millones de euros a través de la Agencia solo en equipamiento deportivo territorial: su legado más tangible fuera del alto rendimiento. En julio de 2026, Ferrari firmó junto a la ANS, el CNOSF y el Banco de los Territorios el convenio “EduRénov Sport” para renovación energética de instalaciones: la señal de hacia dónde quiere pivotear el gasto en la etapa post-Juegos, ahora que la plata fresca escasea.

Alto rendimiento y antidopaje/

La línea de elite es la excepción que sube. El Instituto Nacional del Deporte, la Pericia y el Rendimiento (INSEP) atiende a unos 800 deportistas de alto nivel, y la acción de alto rendimiento suma este año 20 millones en compromisos y 6 en pagos. El control antidopaje, en cambio, corre por fuera de la ANS: lo ejecuta la Agencia Francesa de Lucha contra el Dopaje (AFLD), un organismo independiente que hizo 12.000 controles anuales en 2023 y 2024, reforzados durante los Juegos de París, pero que para 2026 proyecta bajar a unos 11.000 y ya busca nuevas fuentes de ingresos tras vaciar parte de su fondo de maniobra.

El Senado, además, marcó una zona gris: la división de tareas entre la ANS y el INSEP en el alto rendimiento “no siempre es clara”, y recomendó reafirmar la supervisión estratégica de la dirección de deportes del ministerio sobre la Agencia.

Los puntos polémicos/

01 Gobernanza compartida, billetera única.

El GIP sienta a federaciones, municipios y empresas en la mesa, pero su convención constitutiva reserva el financiamiento al Estado. La decisión es de muchos; la plata, de uno solo.

02 Un techo “ficticio”.

El Senado calificó así al techo de la tasa Buffet: muestra un ingreso estable en el papel (59,7 M€) mientras el rendimiento real ronda los 44-47 M€, unos 12 a 15 millones menos.

03 La base misma del impuesto está en duda.

Con la Ligue 1 autotransmitiendo sus partidos desde agosto de 2026, ni el Gobierno pudo confirmarle al Parlamento si la tasa sigue siendo legalmente aplicable; hay una enmienda en danza para reescribir su base imponible.

04 El deporte de base, la variable de ajuste.

La práctica masiva cayó del 43% del presupuesto del programa en 2024 al 25% en 2026: un recorte del 58% desde el fin de París 2024, con 26 cargos técnicos suprimidos.

05 Un mandato que casi se recorta a la mitad.

A fines de 2024 el propio Ministerio evaluó reenfocar a la ANS solo en alto rendimiento, dejando de lado los proyectos de las comunidades locales. La presidencia frenó la idea en enero de 2025, pero mostró cuán disputado está el doble mandato fundacional.

La otra cara: la propia Corte de Cuentas, en su informe de julio de 2022, calificó el financiamiento de la Agencia de “innecesariamente complejo” y recomendó simplificarlo pasándolo íntegramente a una partida presupuestaria directa del programa 219, en lugar de sostenerlo con impuestos afectados volátiles. El diputado Benjamin Dirx elevó, en junio de 2025, un informe explorando esa reforma —todavía sin traducirse en ley—. Y nada de esto borra el legado material: más de mil millones en equipamiento territorial y un antidopaje robusto siguen siendo activos reales.

La pregunta para la Argentina/

El dilema francés —impuesto afectado frágil vs. partida directa del Estado— no es exótico: es exactamente el que la Argentina ya resolvió, y no del todo bien, con el ENARD. La ley 26.573, de 2009, financió el alto rendimiento con un cargo del 1% sobre los abonos de telefonía celular: un impuesto afectado, igual que la tasa Buffet, que le daba al organismo autonomía y previsibilidad mientras crecía el consumo.

En diciembre de 2017, la ley 27.430 derogó ese cargo y mandó el financiamiento al Tesoro Nacional, dentro del presupuesto anual. Desde entonces, cada peso del deporte olímpico argentino depende de una decisión discrecional del Poder Ejecutivo, y los dirigentes olímpicos y paralímpicos vienen reclamando —todavía en 2024 y 2025— que se restituya la autarquía. Francia discute hoy si abandona el impuesto frágil por una dotación estable; la Argentina hizo ese cambio hace ocho años y descubrió que “estable” y “suficiente” no son lo mismo.

Las dos puntas del mismo problema: el impuesto afectado da autonomía pero se mueve con un mercado privado; la partida del Tesoro da orden pero queda a merced de la caja y del humor político de turno. Con LA 2028 a la vuelta de la esquina, la pregunta se vuelve concreta: ¿bajo qué régimen queda el ENARD cuando toque preparar el próximo ciclo —el impuesto que se pide restituir, la partida del Tesoro que hoy rige, o un tercer modelo—, y quién se anima a fijarle a los atletas argentinos un piso de financiamiento que no dependa ni de cuánto hablan por celular los argentinos ni de cuánto quiere gastar el ministro de turno?

La trastienda del deporte, una vez por semana/

Política, plata y poder detrás de la cancha. Sin ruido, sin clickbait.